 | A veces escuchamos de algunos hermanos "… estoy buscando a Dios y no lo encuentro…" o "… siento que Dios no me escucha…", pero la verdad es que es Dios quien nos busca y nos llama siempre, él es quien siempre está presente comunicándose con nosotros. En los textos bíblicos de este domingo recién pasado hay dos puntos importantes en su mensaje: el encuentro y la misión. El llamado al profeta Isaías (Is 6, 1-2a. 3-8), a Pablo (1Cor 15, 1-11) y a Pedro (Lc 5, 1-11) era necesario, pues había una tarea específica para cada uno de ellos; aunque cada uno de ellos no creía ser capaz de realizar una misión, aún así obedecieron a Dios. A cada uno de nosotros el Señor nos hace un llamado y nos da una misión específica de acuerdo a nuestros talentos, y si lo amamos debemos hacer su voluntad y entregarnos a lo que Él nos encomienda. Jacqueline Gutiérrez S. |
|
|